ENPORTADA
A+ A A-

Los nuevos rosados. Con más cuerpo y sabor

Valora este artículo
(0 votos)

quí estamos, fieles a nuestra cita de todas las primaveras, para presentarles el último rosado, un tipo de vino que no nos cansaremos de recomendar, y que se elabora en casi todas las zonas y denominaciones de origen españolas. Y a pesar de ello, se estima que el consumo de este estupendo producto es el más irregular de todos. Tan pronto parece levantar definitivamente el vuelo como pasa épocas en que desaparece prácticamente de las cartas de los restaurantes. Y no se lo merece, porque el vino rosado cumple una función insustituible en muchos casos. Habrá lectores que incluso consideren que realizamos un esfuerzo baldío, pero no nos cansaremos de proclamar que un buen rosado enriquece la diversidad organoléptica y aporta muchos valores enológicos al variado panorama del vino nacional. El color más rosa de las variedades En realidad es casi un lujo elaborar rosados con nuestras magníficas variedades, pues para vinos tan sencillos en otras latitudes utilizamos aquí desde el Tempranillo más expresivo a los dulces aromas de una Monastrell mediterránea, con virtudes tan parecidas y acentos tan distintos, dependiendo de la zona en que se elaboren. Vinos hechos de Bobal, plenos de fruta, los canarios de Listán, los de Prieto Picudo, de Mencía o de las menos conocidas Trepat, Callet, o Manto negro, pletóricos de insulares recuerdos, tan originales como difíciles de hallar. Por supuesto, también encuentran su sitio los elaborados con variedades de fama mundial, aquellos cuyo solo nombre en la etiqueta enciende la curiosidad entre los consumidores. Me refiero a los de Cabernet Sauvignon, a los de Merlot, de Syrah, de Pinot Noir, algunos de ellos dotados de grandes cualidades para llegar pujantes al verano y continuar tan vivaces, como si fuesen inmunes al paso del tiempo. Pero de entre todos los sabores, de entre todos los colores más o menos rosas, más o menos pálidos o “retintos” se alza la Garnacha como la reina indiscutible de un vino joven y expresivo, sutil, fresco y encantador. No faltan los elaboradores que van más allá de lo que el consumidor espera de estos vinos. Como el Real Sitio de la Ventosilla, la buena bodega de Ribera del Duero que lleva algunos años deleitándonos con su rosado pasado por barricas. Un vino pleno de fuerza y complejidad, capaz de aguantar vivo un tiempo inusitado: hasta un mínimo de tres años en botella. En este sentido, también existen tentativas en otras comarcas, como en la Denominación de Origen Vinos de Madrid. La variedad enaltece la zona Hay regiones que dominan el panorama del rosado español, por cantidad y por calidad, como Navarra, Penedés o Cigales. En otras, famosas por sus tintos, como La Rioja, el rosado casi ha caído en el olvido. Afortunadamente hay algunas casas que cuidan con esmero este vino, y de Rioja nos vienen todavía algunas alegrías por la gracia de Marqués del Puerto, Faustino o Marqués de Cáceres. De Cigales nos llega siempre en excelentes condiciones aromáticas el “Docetañidos”, y también destaca por su regularidad el Fuente del Conde, de Frutos Villar. El Penedès elabora muchos rosados y de bastantes variedades, pero gracias a la regularidad y originalidad que aportan estos varietales, destacan el de Can Ráfols dels Caus y el de Parató. En Montsant, la joven D.O. de Tarragona, se hace uno de los rosados más corpulentos y aromáticos de España: el Roigent de Capafons, elaborado con Syrah. Hablando de variedades foráneas, recordemos aquí las que forman parte del Somontano: Enate y Pirineos, sencillamente la fuerza hecha rosado. Todo lo contrario que el rosado elaborado en la Manchela con Bobal, Altos del Cabriel. Un buen rosado con carácter mediterráneo es el de Bullas, de la Cooperativa del Rosario, “Las Reñas”, un Monastrell muy goloso. Y si entramos en las garnachas de rica expresión, los navarros de Chivite, los de la Cooperativa Virgen Blanca y los de Señorío de Sarría vienen con una frescura y equilibrio notables. Sin salir de Aragón los del Campo de Borja atraen ya desde su color mismo, el Viña Collado y el Coto de Hayas son dos grandes representantes de la expresividad de una buena Garnacha. Méntrida aporta calidad envuelta en buenos precios. Y un ejemplo de ello es el Condes de Fuensalida, bien equilibrado y fresco. Y como punto final exótico, el Gran Tehida, de Listán negro, que hacen los de Valleoro en aquella hermosura que es el valle de la Orotava. Más que adquirirlo en la península, lo suyo es ir a tomarlo en aquellas tierras de ensueño, tocadas por la fortuna.

Información adicional

Deja un comentario

Asegúrese de rellenar los campos obligatorios.

cintillo buscador web
publicidad

Ayuntamiento de Santa Cruz de la Salceda
Pza. Mayor, 1
Santa Cruz de la Salceda
T.947 557 396 / 636 928 598
www.santacruzdelasalceda.es

 

ver todos

Contactar

Email:
Asunto:
Mensaje
Anti-Spam: ¿Cuál es la capital de España?

OpusWine S.L.
Camino de Húmera, 18-E
Colonia Los Ángeles
28223 Pozuelo de Alarcón (Madrid)
Tel. 915 120 768

Fax. 915 183 783
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Copyright 2017. Es una publicación de OpusWine S.L | Powered by Activa10